Los límites de un jugador de poker son poco predecibles en el tiempo ya que los ingresos de un jugador nunca son regulares. El poker [1] por concepto es un juego impredecible y por muy buen jugador que seas nunca vas a poder estimar los beneficios que vas a tener al final de mes. Es por esa incertidumbre que cualquier ingreso extra es bienvenido. Las salsas de poker saben eso y por eso tienen promociones y bonos encaminadas a fidelizar a sus usuarios.
En los últimos tiempos, las campañas promocionales con más éxito son aquellas que tienen que ver con la devolución de las comisiones que se lleva la casa a sus propios jugadores. Las salas de poker actuan como intermediarios y se quedan con un porcentaje minúsculo de cada bote que se juega en la sala. Esa cantidad ínfima se multiplica por las miles de manos que se juegan al día y sa lugar a una cifra importante. Las salas de poker, para asegurarse la fidelidad de sus jugadores no tienen problema en devolver una cantidad cada mesa a sus jugadores. Esa devolución es lo que llamamos rakeback. El rakeback [2] se mide en porcentaje y las salas suelen dar de un 20% a un 40% de rakeback. Eso quiere decir que si un jugador ha generado 100$ de rake durante el mes de mayo, la sala le ingresará 30$ si su acuerdo de rakeback fuera del 30%.